Una línea de presupuesto
Un importe anual cerrado que presentas a la junta una vez y no vuelve a moverse: sin visitas extra, sin recambios, sin sorpresas.
Corte diario automático, altura uniforme en todo el campo y un coste anual cerrado con mantenimiento y averías incluidos.

El mantenimiento del césped de un campo de fútbol en Madrid se lleva muchas horas de jardinero y mucha gasolina. Con el robot, un cortacésped automático de batería, el corte es diario: sale cada día, corta un poco y vuelve a su base, y el césped se queda a la misma altura en todo el campo. Lo programamos entre entrenamientos y partidos, así que nunca está en el campo cuando están los jugadores. Sin ruido, sin humo y sin que nadie tenga que acordarse de cortar.

Si eres quien lleva el presupuesto del club, el renting de robot cortacésped te quita dos problemas: el gasto variable del césped y tener que explicar cada factura. Es un único pago al año, por transferencia, que incluye robot, instalación, mantenimiento y averías.
Un importe anual cerrado que presentas a la junta una vez y no vuelve a moverse: sin visitas extra, sin recambios, sin sorpresas.
Robot, instalación sin cable perimetral ni obras, app configurada, mantenimiento de todo el año y averías. Un único interlocutor: IRM.
El robot es de IRM: el club no inmoviliza dinero en una máquina ni la amortiza ni la guarda. Paga el servicio y punto.
Un campo de fútbol tiene unos 7.000 m², muy por encima de los tramos de jardín. Cuántos robots hacen falta y el precio anual: presupuesto a medida tras la demostración.
Es el argumento que protege a quien firma. Si el robot se para a mitad de liga, nos llamas y en menos de 7 días está arreglado o hay otro cortando. La sustitución del robot cortacésped, el mantenimiento y las averías van dentro de la cuota: nadie en el club tiene que explicar un gasto que no estaba previsto.
Lo que nos preguntan clubes, delegados y mantenimiento municipal antes de pedir presupuesto.
Sí. El corte diario a altura uniforme es lo que mejor mantiene el césped de un campo deportivo. En superficies grandes instalamos varios robots coordinados por la app.
Depende del tamaño. Un campo estándar (unos 7.000 m²) necesita varios robots trabajando en paralelo. Lo medimos en la visita y hacemos presupuesto cerrado.
No conviene que cojan ni la línea del balón ni los pies de los jugadores. Se programa para cortar entre entrenamientos y partidos: de madrugada o cuando el campo está vacío.
En menos de 7 días está arreglado o te instalamos otro cortando. El mantenimiento y las averías van dentro de la cuota anual: ningún gasto imprevisto para el club.
Como una línea de presupuesto anual cerrada, sin gasto variable ni facturas sueltas. Entregamos el presupuesto por escrito tras la demostración.
